La definición de objetivos en el desarrollo indie
Tras tener más o menos organizada la infraestructura logística básica comentada en el post anterior de esta serie dedicada al “arranque” de un grupo de desarrollo amateur, el siguiente punto a tratar es la definición de objetivos. A pesar de ser un tema vital, muchas veces, sobre todo en los grupos noveles, tiende a obviarse. Tener claros los objetivos ayudará a mantener una buena estabilidad y un camino común; de lo contrario, el grupo podrá convertirse con facilidad en un equipo sin rumbo…
Según nuestra experiencia, distinguiremos 3 tipos de objetivos.
Objetivos del grupo. En las primeras reuniones de constitución del grupo, es necesario acordar con todos los miembros los objetivos generales del equipo de desarrollo. Es decir, cual es la finalidad o finalidades. La base del grupo, por tanto, radica en lo que aquí se decida. Por ejemplo, las posteriores pautas a seguir no serán las mismas si el objetivo es sólamente aprender y hacer currículum en lugar de sacar algo comercial… o de tener desde un principio una visión empresarial y de negocio.
En esta definición debe haber consenso. Si los intereses de cada miembro son diferentes… y aún así se crea el grupo, habrá más de un problema a la hora de enfocar tanto los proyectos como la marcha y funcionamiento del equipo. Por ello es importante asociarse mirando hacia el mismo lado y evitar así una fuente de discrepancias en aspectos fundamentales.
Después de este primer paso, lo siguiente es tomar responsabilidades, decidiendo quién se encarga de qué. Se elegirá al coordinador del equipo y se definirán el resto de perfiles (grafista, programador.. ) y roles (encargado de “marketing“, responsable del servidor…). Si entre los “fundadores” no existen todos los perfiles requeridos, una buena solución es comenzar por proyectos que requieran los perfiles existentes y buscar colaboradores externos para lo que quede pendiente una vez el juego esté avanzado, de cara a comenzar con algo y no estancarse buscando tal o cual perfil. Durante ése tiempo, también se puede buscar alguien “estable” para incorporar a la plantilla.
Objetivos anuales. Con los objetivos generales definidos, suele ser conveniente fijarse unos objetivos anuales. Al principio del año se definirían, intentando a lo largo del mismo cumplirlos. Al finalizar el año, en otra reunión, se haría balance de los objetivos que se han conseguido y los que han quedado pendientes, analizando el por qué de su no consecución. Ése es un buen momento para proponer mejoras de organización, de funcionamiento interno, de hacer auto críticas… y de plantear los nuevos objetivos anuales teniendo en mente los fallos de programación anteriores.
Objetivos del proyecto. Cada proyecto cuenta, además, de su propia lista de objetivos. En un mismo grupo, puede haber proyectos muy diferentes, con objetivos también muy diferentes. En función de éstos, se definen los recursos a destinar, las herramientas más adecuadas a utilizar para su superación, el presupuesto…. y se plantea un planning de desarrollo.
Tener todo esto bien definido, podrá suponer la diferencia entre terminar un proyecto, terminar un proyecto con años de retraso o directamente, no terminarlo. Por ejemplo, omitiendo el estudio previo de los objetivos, podemos considerar utilizar tal herramienta…. y tras meses de desarrollo… darnos cuenta de que para lo que queremos ahora tal herramienta no vale… tirando trabajo a la basura… y muy posiblemente, sin retorno… Y dependiendo de los objetivos del grupo, este supuesto puede convertirse en algo muy grave…
Conclusión: definir objetivos, es algo esencial, sirviendo para que el grupo de desarrollo tenga unas pautas, reglas y motivaciones comunes… así como una estructura sólida que ayudará a sacar los proyectos adelante.
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