Avanzar sin financiación externa

Una de las cuestiones que nos planteamos cuando decidimos dar el paso empresarial era cómo afrontar el espinoso problema de la financiación. En una empresa de videojuegos o en una start up, en el que el dinero que va saliendo es mucho pero el que entra no llega hasta muchos meses después… el tema tiende a complicado. Una frutería, un bar o incluso una consultora de nuevas tecnologías, sabe que en gran medida tendrá muchos gastos, pero que también de forma inmediata, tendrá ingresos, mayores o menores, pero una clientela con la que ir sufragando, al menos, toda la infraestructura empresarial. Sin embargo, una compañía pequeña que desarrolle videojuegos no generará ingresos hasta que no venda su juego, pero las facturas llegarán desde el primer día. ¿Entonces?

En empresas pequeñas o medianas, lo normal es conseguir (si sabes vender) que un distribuidor o publisher te financie el juego, invirtiendo dinero en el proyecto. Pero como pasa en muchos casos, ¿qué ocurre si se cancela el acuerdo con el publisher a mitad del desarrollo?. Muchos compañeros en la industria comentan el estrés y la presión que esto conlleva. Tener contenta a la empresa que te financia no es nada fácil, teniendo siempre un Gran Hermano vigilando tus movimientos. Otra opción es enfocar la empresa a servicios, desarrollando juegos (o partes de ellos) para terceros (advergaming, outsourcing) o encargándose de versionar juegos ya realizados a otras plataformas. Ya no se depende de una sola entidad, pero se necesita buscar clientes, fidelizarlos… y en época de crisis, todo ello será más complicado (aunque bien es cierto que aquellas que conocemos no marchan mal en estos meses).

En nuestro caso, uno de las cosas que teníamos muy claras desde el principio es que queríamos ser una empresa de desarrollo de software. Aunque como líneas de negocio alternativas no descartáramos la faceta de servicios, siempre hemos deseado enfocar nuestro trabajo a la creación de juegos / aplicaciones para explotación propia. Lógicamente, no vetamos proyectos interesantes que nos puedan llegar de fuera, sobre todo en departamento web, pero nuestra idea primaria ha sido basarnos en nosotros mismos. Por ello, el tema financiero ahoga un poco, pues si no hay muchos clientes, un publisher o un negocio en marcha ya rentable… las cuentas pueden llegar a sufrir mucho. A cambio, tenemos libertad en cuanto a decisiones y plazos, nuevas características a implementar, orientación de la empresa….

En el ámbito 2.0, también teníamos que ver cómo atacar las finanzas. Las start ups punteras son financiadas por fondos de capital de riesgo, bussiness angels, otras empresas, créditos… y es algo que hemos ido mirando y valorando. Primero nos centramos en avanzar con los proyectos, en darles forma y tener una versión operativa, tirando de nuestra propia inversión, tanto monetaria como dedicatoria. Después comenzamos a valorar (¿qué compensaría? ¿qué opciones hay? ¿qué necesidades? ¿y previsiones?) de forma más seria el por dónde tirar. Y a día de hoy, seguimos avanzando sin financiación externa, partiendo de nuestros propios recursos, que distan mucho de ser notorios. Hace no mucho hubo dos artículos sobre esto, uno titulado “las razones por las que no voy a invertir en tu proyecto“, y en respuesta, “las razones por las que no quiero tu dinero“.

Pero entonces… esta semana hemos venido hablando internamente sobre ello, pensando en medidas y estrategias para hacer frente a ese avance de forma independiente. Ya contaremos… :P

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1 comentario “Avanzar sin financiación externa”

  1. Bitacoras.com publicó:

    Información Bitacoras.com…

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