Constitución empresarial

Como comentamos hace varios posts, iremos compartiendo nuestra experiencia con la constitución empresarial, ahora que hemos terminado esa fase. Por fin la pesadilla ha terminado, y es que,  después de tantos papeles, conversaciones con funcionarios, asesores…. estamos viendo la luz al final del túnel.

El primer paso real fue obtener el certificado negativo de nombre, en el Registro Mercantil Central, descrito en el primer artículo relacionado con el papeleo. Tras este paso, teníamos claro que habría que crear la cuenta de empresa, despositando el capital social acordado. Tanteamos varios bancos, cajas… y algo que nos sorprendió mucho eran las pocas ventajas que ofrecían. Una cuenta de empresa puede suponer bastante dinero, pero las condiciones distaban mucho de otras ofertas personales. Por si fuera poco, en cada entidad nos pedían una serie de documentación o requesitos diferentes: plan de empresa, CIF… La idea inicial era abrir la cuenta, hacerse con todos los papeles y llevarlos a la Dirección General de PYMES, del Ministerio de Industria, en el que nos dijeron se encargaban de todo lo demás. Pero en el banco elegido, el que valoramos como menos malo, nos pedían el CIF para poder empezar. Así que optamos por hacerlo a mano… creyendo que tampoco sería tan complicado…

Para solicitar el CIF provisional antes de la cuenta, hubo que redactar un documento llamado acuerdo de voluntades, que de forma básica, definía la voluntad de los socios de constituir la sociedad, adjuntando firmas y DNI. Con ello nos dejaron entregar el modelo 036 (todo un show, mezcla entre comedia negra y galimatías) y nos dieron el CIF provisional (con unas etiquetas en el momento y con comprobante por correo alguna semana después). Tras esto abrimos la cuenta bancaria, que quedó bloqueada hasta entregas de papeles posteriores. Pero con ese certificado, fuimos al notario, quién revisó nuestros estatutos y elaboró con ellos las escrituras de la empresa.

Con las escrituras aceleramos un poco el proceso, que hasta entonces había sido muy lento, a base de buscar información y saber por dónde tirar. Liquidamos el impuesto de transmisiones patrimoniales (unos 30 euros y previa equivocación del funcionario) y solicitamos la inclusión en el registro mercantil, 100 euros más. Supuestamente, nos avisarían cuando estuviese… pero.. debimos mirarlo en internet para enterarnos y pasar a recogerlo, no sin antes abonar otros 138 euros, de los que mediante un cheque nos devolvieron 48. (¿No sería más lógico cobrarte de menos esos 48 en el momento de pagar los 138?). Con las escrituras ampliadas en varias hojas, pegatinas y firmas más… regresamos al banco, a fin de quitar el bloqueo y poder operar con la cuenta. Tras varios días de comprobación, ¡teníamos el control! Pero no era todo, debíamos volver a entregar el modelo 036 (otros 2 euros) para el CIF definitivo con, básicamente, los mismos datos entregados en el provisional, pero añadiendo fotocopia y original de las escrituras, con los datos agregados a posteriori.

Como curiosidad también comentar algo que resulta desconcertante. Llamamos a hacienda, y cada vez, nos decían una cosa. Lo consultamos en la web, y ponía otra. Fuimos personalmente a una delegación e, incuso, a la central, y en cada planta, cada funcionario nos seguía contando una versión diferente o, como mucho, similar. Hasta que descubrimos, por ejemplo, qué era eso del CNAE, el IAE…  De igual modo en la Seguridad Social, que dejaremos para otro artículo.

También aprovechamos para agradecer a la gente de AJE su ayuda, así como al resto de asesores, facilitándonos respuestas a muchas preguntas. :P

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6 Comentarios “Constitución empresarial”

  1. AgeR publicó:

    Todo esto es una de las cosas que me choca muchísimo. No sería mucho más normal que hubiera una entidad pública encargada de realizar y comprobar los trámites en la creación de empresas? No entiendo lo de ir a mil sitios, es perder un tiempo que podría ahorrarse, con los costes y quebraderos de cabeza que quitaría.

  2. SiPoX publicó:

    Sí, la verdad es esa, se pierde mucho tiempo… (sobre todo por ese mareo, de ir una vez y que no te solucionen nada, volver y que falte algo….) y también dinero. Entre notario, impuestos, el registro mercantil, viajes… fácil se te van más de 500 euros.

    Hay alguna entidad que supuestamente te facilita la tarea.. pero funciona a medio gas (o a cuarto). La burocracia es un límite grande…. :(

  3. Julio publicó:

    La verdad es que es un coñazo, nada comparado con montar una empresa en otros países. Por cierto, ¿por qué SL y no comunidad de bienes?

  4. SiPoX publicó:

    Hum… la forma legal es algo que estuvimos valorando… :P Nos decidimos por crear la SL por que nos parecía más “fiable”. Es decir, que de todas las acciones responda la sociedad (jurídica, legal…) y no los socios. Idem que con los bienes. También es una forma más oficial o formal, al tener que estar en el notario, en el registro… Por la parte web tenemos en mente crecer bastante y de cara a nuevos socios, nos pareció más convincente, con más cobertura si algo sale mal. De cara a créditos y afines, nos comentaron que se miran con más buenos ojos… (dentro de los malos xD!)

    Como punto negativo, está claro, el desembolso inicial, el mayor papeleo…

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